En ambos procesos se pueden plisar piezas de tela enteras o pequeñas. Las idóneas son aquellas planas que en su composición tienen al menos 90% de poliéster, pues su fibra tiene memoria térmica, como los velos, satín y seda. El efecto del plisado cambiara dependiendo del grosor o transparencia del tejido. Las telas licradas, no son aptas para este proceso, a pesar de tener composición de poliéster.